Cuaderno de viajes de dos trotamundos del más coruñés de los barrios

miércoles, 10 de junio de 2009

Día 9: de San Francisco a Los Ángeles por Big Sur

Martes, día 8, y octavo día de nuestro viaje. Dejamos atrás la ciudad de San Francisco para dirigirnos al sur, en dirección a Los Angeles. Antes de salir, y tras un desayuno de esos tan típicos norteamericanos (huevos, tortitas con mantequilla, salchicha, bacon, grasa, aceite, zumo y litros de café), pasamos por unos almacenes que nos recomendó precisamente la que nos sirvió el breakfast; había vaqueros Levi´s y Lee a 7,99 $ más taxes (unos 6,80 € total), originales, nada de imitación, camisetas desde 1 pavo, juguetes de Barbie y Hanna Montaña, por poner un ejemplo, desde 4 dólares, y cosas así. Yo me compré una rodillera por 60 centavos y dos pantalones de deporte a 3,99, y Carlos cosas similares. No quisimos comprar más, porque ya tenemos un problema de espacio enorme en las maletas; así que nos piramos y nos metimos en la highway 280, dirección sur hacia Monterey y Carmel, y luego cogimos la 1 south, que transcurre por la costa y que llaman la Big Sur. Es impresionante: la carretera corta la montaña formando unos acantilados de la leche, hay unas playas preciosas y las áreas de servicio son como todo en este país: superprofesionales, orientadas a que consumas y que te ofrecen de todo. En una de ellas comimos una hamburguesa de búfalo, muy rica dentro de lo que cabe, con la atención de siempre. Más colesterol corriendo por mis venas... ¡qué ganas de volver a mi rutina alimenticia! Eso sí, los 200 kilómetros de la carretera se nos hicieron eternos, con tanta curva. Después paramos en Santa Bárbara, para ver un rato del partido entre los Lakers y los Magic: es una pequeña ciudad de 40.000 habitantes, pero que ocupa la extensión de una de medio millón: la casa más alta del centro tiene dos plantas. Tiene pinta de ser como la describían en la telenovela aquella tan famosa: una calidad de vida altísima. Luego continuamos hacia Ventura y la población cercana de Oxnard, también de caliduti, donde nos alojamos en el motel Vagabond Inn.
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Mañana, si no hay novedad, continuaremos hacia Los Angeles (estamos a unas 60 millas, unos 100 kilómetros) y nos daremos una vuelta por Venice Beach, Malibú, Hollywood Boulevard, Sunset Boulevard... ¡y a ver si damos con algún famosillo!
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Poco a poco se acerca el final del viaje, y aunque las conclusiones hay que sacarlas cuando volvamos a casa... de momento debo confesar que está cumpliendo todas mis expectativas de sobra. Este parece un país estupendo, la gente es absolutamente increíble en todas partes y es tan grande que se necesitan muchas visitas para conocerlo. Así que, hablando en propiedad... se acerca el final de mi primer viaje.
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;-) ¡Hasta mañana!
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martes, 9 de junio de 2009

Unos vídeos de San Francisco

Aquí dejamos cuatro vídeos cortitos del día que pasamos ayer en San Francisco: en la entrada de Chinatown, en Union Square, en el sitio en el que comimos en North Beach y en el Gonden Gate. Las fotos están en la entrada anterior:







Día 8: San Francisco

Un nuevo madrugón, un desayuno asqueroso en McDonald´s que estaba incluído en el precio del motel (y que quisimos aprovechar, de ratas), y emprendimos camino para cubrir una nueva etapa por el Oeste americano; que es otra forma de decir que tiramos millas hacia adelante. Tras tres horas desde Fresno llegamos, por fin, a San Francisco, a la que entramos por el Bay Bridge, sobre la bahía, con unas vistas maravillosas de la ciudad. Nos alojamos en un motel del centro, y comenzamos nuestra visita por Chinatown, el barrio chino por excelencia en todo el mundo: allí todo es para los chinos, incluídos los bancos, que tienen su publicidad en mandarín. Muy animada la zona, calle Grant y alrededores. Luego nos acercamos al corazón de la ciudad, Union Square, llena de tiendas de lujo (también está Zara, que no es de lujo, pero sigue queriendo aparentar, al menos en el extranjero...) y de yuppies. Muy bonita también. Luego recorrimos North Beach, el barrio italiano, con un montón de restaurantes del que elegimos uno pequeñito y muy cuco, recomendado por la guía Michelín y que resultó majete. Lo regenta un chica austríaca que conocía un poco España, al haber estado en Canarias, con la que departimos un buen rato al acabar de comer. Simpática. Después vino la obligada visita al Golden Gate, majestuoso, icono reconocible de mil películas de cine y que nos gustó mucho. Dimos un buen paseo hasta el centro del puente; no llegamos al final porque hacía un viento de mil demonios, y tampoco era cuestión de luchar contra él. Nos hicimos mil fotos, incluídas las de la mejor vista de San Francisco que se obtiene desde allí. Más tarde descubrimos, un poco por casualidad, una zona espectacular de la ciudad: Telegraph Hill, entre North Beach y el Embarcadero, una ladera de una de las muchas colinas de la ciudad llena de pequeñas y lujosas casas rodeadas de verdadero bosque, y comunicadas de arriba a abajo y a los lados por unas pasarelas de madera que le dan a la zona un aire rústico fabuloso; y que, seguro, incrementan su precio considerablemente. Finalizamos el día con una visita al increíble Fisherman´s Wharf, un centro comercial donde estaban los antiguos muelles de pesca, y del que tendrían que aprender todas las ciudades del mundo que quieren recuperar terrenos portuarios para sus habitantes. Empezando por la nuestra, evidentemente: sólo comparar el Centro de Ocio de El Puerto con lo que hoy vimos, dan ganas de llorar. Hay una tienda de memorabilia de cine que tira de espaldas, con fotografías de un montón de películas firmadas por todos sus protagonistas, como Star Wars, de la que tienen todo el merchandising imaginable, El Padrino, Supermán, Scarface, Watchmen; series de televisión como Perdidos... Para gastarse ahí el sueldo de toda la vida, en serio.
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En fin, que San Francisco, tal y como esperaba, y aunque sólo vimos los lugares más característicos, es una ciudad moderna y muy a la europea, como se puede leer en cualquier guía, pero sobre todo es una pequeña obra de arte urbana en un entorno natural absolutamente espectacular. La gente parece muy abierta, es tan educada como en el resto de Estados Unidos, y eso sí: sus calles más empinadas son tal y como se ven en el cine, auténticas paredes verticales. Y... ¡hace un frío de mil demonios! Hay una frase que se atribuye a Mark Twain que dice: "El invierno más duro que he pasado en mi vida fue un verano en San Francisco..."... y a fé que, por lo experimentado hoy, es bien cierta.
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Mañana comenzamos nuestra aproximación a Los Ángeles vía Big Sur, la carretera costera que serpentea entre Monterey y las playas cercanas al sur de California. Creo que es algo digno de ver, por las informaciones que tenemos. Y después vendrán Santa Mónica, Malibú, Hollywood, Sunset Boulevard...
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Ah, qué dura es la vida del viajero...

lunes, 8 de junio de 2009

Días 5 y 6: Welcome to the fabulous LAS VEGAS...

Voy con retraso en el blog, pero es que en el Las Vegas Hilton nos clavaban 1$ por minuto por conectarnos, y como cada entrada me lleva una horita, pues no me dio la gana de entrar al trapo.

Las Vegas... ya sé que suena a topicazo, pero aquí todo, todo, todo es exceso, desmesura... aunque hay que verlo una vez en la vida al menos, para comprender un poco a dónde llega la megalomanía humana. Prometo intentar compensarlo un poco el próximo viaje que haga, no sé, yendo de cooperante a Sudamérica o algo parecido. Lo digo en serio: esto es demasiado. Es difícil describirlo con palabras cuando hace menos de 24 horas que estuvimos allí, así que dejo unas fotos, un par de vídeos y ya comentaré algo cuando pasen un par de días. El primer vídeo es del buffet del Wynn. De verdad que hay que verlo para creerlo.

Y mañana, siguiente etapa: ¡San Francisco!






Vista del Strip desde nuestra habitación del Las Vegas Hilton



La entrada del Riviera


Hay un Dino´s en todos lados. Éste está en la entrada a Las Vegas downtown



Unas cuantas fotos por Freemont Street, donde empezó todo en Las Vegas




Camino del Río, donde se celebraban las series mundiales de Texas Hold´em



El Stratosphere. Íbamos a subir, pero no había tiempo para todo...


Unos baños del Hilton...


El buffet del Hilton. La foto no hace, ni por asomo, justicia a lo que allí había


Harley Davidson Café, en el Strip


En el Bellagio


'El status lo es todo'. Por si no estaba claro.

Ante el Caesars Palace. Impresionante, como todos


Las fuentes del Bellagio. No hay palabras, en serio


Dentro del Venetian. Otro que quita el hipo



Un rincón del Wynn



Delante del Treasure Island



La primera tanda de postres que me papé en el buffet del Wynn. Absolutamente es-pec-ta-cu-la-res